Proyectos Institucionales - nivel Medio

Proyecto Institucional

 

El buen uso de las redes sociales y

su relación con el acoso escolar

 

 

Creemos que las condiciones están dadas como nunca para el cambio social, y que la educación será un órgano maestro…”

 Gabriel García Márquez

 

 

Presentación

 

El Colegio Parroquial San Francisco de Asís, en su preocupación por el bienestar de los niños y los adolescentes, quiere llegar a la Comunidad Educativa en general mediante charlas informativas y reflexivas sobre el buen uso de las redes sociales y su relación con el acoso escolar.

El acoso escolar (bullying) es un fenómeno social que consiste en el maltrato sostenido entre estudiantes en el ámbito educativo. Por sus alcances atañe a nuestra sociedad y, debido a que en los últimos años se ha incrementado su asiduidad, ha despertado gran interés en los actores políticos y sociales, pues constituye un grave problema para la convivencia escolar. Este comportamiento no puede aislarse del crecimiento que se ha podido observar en la violencia familiar, comunitaria e internacional y de la difusión que se hace de ella en los medios masivos de comunicación.

 

 

¿Cómo surge el proyecto?

 

Este proyecto institucional nace en el año 2012 a partir de la inquietud de un grupo de alumnos de 5.º año, de la orientación Ciencias Sociales, y es retomado en el 2013 junto a estudiantes de 4.º año, de la orientación Ciencias Naturales, con el objetivo de reflexionar y tomar conciencia de un problema que nos concierne a todos y con el cual debemos convivir a diario.

Esta iniciativa se transformó en un compromiso de los estudiantes, los docentes y los no docentes de la Institución, para lograr que la comunidad educativa toda pueda informarse sobre los posibles métodos de detección e intervención ante manifestaciones de maltrato o violencia escolar y cumpla un rol activo en la mejora de las relaciones interpersonales y en la consecución de una convivencia armoniosa en la sociedad de la que todos somos parte.

 Somos conscientes de la necesidad de una reflexión conjunta y consideramos que este pequeño aporte puede enriquecerse si todos nos esforzamos para construir un mundo en el que la aceptación y el respeto por la diversidad sean una realidad y no solo un deseo.

 

 

Objetivo general

 

Conocer, comprender y replicar acciones preventivas y de intervención que permitan identificar, atender y erradicar el acoso escolar para transformar la escuela en un espacio seguro y protegido de la violencia.

 

 

Objetivos específicos

 

ü  Informar a la comunidad educativa sobre el maltrato escolar y las consecuencias que este conlleva.

ü  Generar conciencia en los estudiantes a partir del análisis de casos, como por ejemplo el de Amanda Todd y los de otras personas que hayan sufrido o sufran maltratos en ámbitos educativos.

ü  Analizar las diferentes situaciones de acoso escolar que se presentan en nuestra vida diaria.

ü  Recordar los valores que deben ser compartidos en la familia, en la escuela y en la sociedad en general.

ü  Concientizar a toda la comunidad educativa sobre la importancia que tiene enseñar y aprender a compartir.

ü  Difundir el protocolo de detección y actuación frente al acoso escolar entre todos los integrantes de la comunidad educativa con el fin de sensibilizarlos respecto de este problema.

ü  Identificar situaciones de riesgo en las que se puedan encontrar los estudiantes, sean estos víctimas o victimarios de la violencia.

ü  Impulsar campañas de prevención del acoso escolar.

 

 

Descripción del problema

 

El acoso escolar o bullying es una problemática que afecta a todos los estudiantes del mundo. A diario nos enteramos de que cada vez son más los niños y los adolescentes que sufren maltratos en el ámbito escolar. Debido a esto, ha habido un crecimiento notable de situaciones críticas asociadas: estados de depresión o ansiedad, bajo rendimiento escolar y aislamiento.

El acoso escolar es practicado por niños y adolescentes que no poseen plena conciencia de sus consecuencias y de los problemas que este tipo de maltrato acarrea. De hecho, en muchos casos suele bromearse al respecto sin que exista una verdadera empatía respecto de los sentimientos y pensamientos de quienes lo sufren.

El Colegio Parroquial San Francisco de Asís, entre muchas otras tantas instituciones educativas, no está exento de experimentar situaciones de maltrato entre sus estudiantes. Muchas veces, incluso, no se les ha prestado la atención necesaria a realidades que hubieran exigido una intervención firme y, por eso mismo, se posibilitó que el bullying fuera considerado “normal”. Este fenómeno ha provocado que hasta el uso del término se convirtiera en moneda corriente en los medios masivos de comunicación, en las redes sociales y en las experiencias cotidianas. Si bien diferentes formas de maltrato muchas veces son entendidas como modos de relacionarse, aún estamos a tiempo de evitar su naturalización: no podemos dejar que llegue el momento en que se manifiesten de manera invisible y que nuestros estudiantes sean vean cada vez más inmersos en estos tipos de problemas.

 

 

Destinatarios

 

ü  Todos los miembros de la comunidad educativa.

ü  Particularmente, alumnos de 3.º y 4.º año de Nivel Secundario y de 6.º grado de Nivel Primario.

 

 

Recursos materiales

 

Para comenzar a sensibilizar a todos los miembros de la comunidad educativa se elaborarán trípticos informativos que especifiquen qué es el acoso escolar, cuáles son las consecuencias que experimentan víctimas y victimarios, cómo identificar las señales que ayuden a detectarlo y cuáles son las acciones que deben llevarse a cabo una vez que se tenga certeza de su existencia. Este instrumento de difusión poseerá también un carácter preventivo, puesto que el conocimiento compromete. 

 

 

Espacio físico

 

Se utilizará el espacio físico que esté disponible en las escuelas, cuyas dimensiones permitan realizar una presentación y una charla posterior con alumnos y docentes. Para ello se necesitará una mesa, sillas, una computadora, un proyector multimedia y una pantalla portátil.

 

 

Recursos humanos

 

Es necesario que cada uno de los miembros de la comunidad educativa se involucre y comprometa con este proyecto, puesto que todos debemos participar activamente en la construcción de una convivencia escolar armoniosa. Aquellos que detecten algún episodio de maltrato no deben dudar de que pueden ser parte de su solución, especialmente al trabajar conjuntamente con el equipo directivo, el Departamento de Orientación, los docentes, los preceptores o estudiantes que funcionen como referentes en este tema.

 

 

Evaluación

 

 Como este proyecto no cuenta con plazos, su evaluación tendrá lugar mientras se va desarrollando; por lo tanto, la observación y la consulta permitirán establecer si los objetivos propuestos se cumplen o si deben realizarse ajustes para lograr su consecución. La convivencia escolar no es una ciencia exacta y es por eso que los cambios generados a partir de la puesta en práctica del proyecto no podrán ser cuantificados exhaustivamente. Sin embargo, sí se obtendrán orientaciones acerca de cuáles fueron los aciertos y cuáles los desaciertos en la metodología empleada y de esa manera se podrán reforzar y potenciar las estrategias que tuvieron resultados positivos y reformular aquellas que resultaron poco eficaces.

 

 

 

Marco teórico

 

Acosar y ser acosado, intimidar y sentirse intimidado, forzar a otra persona a hacer algo que no quiere o hacer algo que no se quiere son experiencias comunes para muchos niños y adolescentes.

El acoso escolar o bullying es un hecho en nuestras escuelas. A esta realidad nadie –ni padres, ni docentes, ni no docentes ni estudiantes– puede darle la espalda; es una problemática social a la que hay que hacerle frente. Ningún alumno está exento de sufrir algún tipo de maltrato o de, consciente o inconscientemente, maltratar a otro; por ello, los estudiantes deben ser educados para informar a los adultos responsables y estos, a su vez, deben estar preparados para intervenir lo antes posible. Entendemos que el maltrato no tendría que tener cabida en una institución escolar, aun cuando la violencia es moneda corriente en la sociedad de hoy. Acercarse a este fenómeno exige un largo proceso en el que la planificación, la información, la reflexión, la formación y la participación se presentan como condiciones necesarias para su desarrollo.

Este proyecto propone como primer acercamiento a la problemática del maltrato en las escuelas su conceptualización.

El término bullying es de origen inglés y posee diversos términos equivalentes en español, entre los que se encuentran “maltrato escolar”, “matoneo”, “acoso escolar” e “intimidación escolar”. A continuación compartiremos una definición de Olweus (1998):

 

Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos”.

 

Los actores del matoneo escolar

 

En el acoso escolar o maltrato entre iguales, encontramos que siempre participan tres actores, los cuales no necesariamente se corresponden con una sola persona. Teniendo en cuenta que las relaciones humanas son complejas y que las generalizaciones no son aconsejables en el campo de las ciencias sociales, puesto que pueden provocar el encasillamiento o la estereotipación de personas, a continuación se presentará una posible descripción de dichos actores:

 

  • El o los que ejercen el maltrato, llamados “agresores” o “victimarios” se caracterizan por burlarse, insultar, hacer bromas inadecuadas, humillar y golpear a otros jóvenes de su edad o, rara vez, a menores. Físicamente suelen ser más grandes y fuertes que los demás y tienden a no sobresalir por su inteligencia o por ser buenos estudiantes, pero sí en las actividades físicas relacionadas con el deporte. Tienden a ser impulsivos, con mal carácter y se les dificulta el cumplimiento de las normas que regulan la vida institucional. Ante los adultos se muestran desafiantes.
  • El o los estudiantes que sufren maltratos y acosos, denominados “víctimas”, generalmente presentan un carácter “débil” y baja autoestima. Tienden a ser callados y estudiosos, por lo que son considerados buenos alumnos por los adultos de la institución.
  • El o los que ven lo que está pasando, denominados “observadores”. Suelen no intervenir en la defensa de la o las víctimas por miedo, por indiferencia o por adhesión al o los victimarios. Suelen alentar o filmar lo que pasa. Pueden jugar un papel importante en la perpetuación del maltrato o en su erradicación, ya que de ellos suele depender que los agresores se sientan alentados a seguir agrediendo o, por el contrario, disminuyan el grado de violencia mediante el cual se relacionan con sus compañeros.

 

 

Agresores

 

El agresor seguro de sí mismo:

 

Se caracteriza por la certeza y la seguridad que tiene al realizar un acoso. Suele sentir satisfacción al ser considerado dominante ante los demás compañeros. Tiende a desarrollar habilidades sociales para lograr que más personas se le unan.

 

 

El agresor activo:

 

Se caracteriza por cómo manifiesta su agresión: de forma directa e impulsiva. Demuestra interés por actividades en las que se emplee algún tipo de violencia. Su comportamiento tiende a no ser sociable, especialmente con los adultos, a quienes les presenta una personalidad desafiante.

 

 

El agresor agredido:

 

En la escuela, tiende a ser considerado impopular. Este actor ha sido agredido por otros sujetos más fuertes que él y reproduce ese maltrato en sus víctimas, en quienes deposita el rechazo que ha recibido.

 

 

Víctimas

 

 

Estos niños o adolescentes muestran ante los demás cierta debilidad y timidez. En la institución educativa suelen ser objeto de bromas, insultos, ridiculizaciones y maltratos físicos. En muchos casos, conviven con apodos que la comunidad en general termina utilizando.

 

 Observadores

 

Testigos: 

 

Observan lo que sucede, pero no intervienen para evitar la agresión por miedo a convertirse en víctimas. Sin ser conscientes, son cómplices de los agresores al guardar silencio. También encontramos en este grupo a quienes responden con indiferencia ante las situaciones de maltrato y no interfieren porque para ellos la violencia forma parte de la vida en sociedad. Suelen considerar que los problemas de acoso deben ser resueltos por las víctimas y que ellos no deben involucrarse.

    

Secuaces o cómplices:

 

Son niños o adolescentes que instan a que el agresor agudice su maltrato hacia las víctimas, porque este considera que sus acciones están avaladas y lo muestran como “poderoso” ante sus compañeros. De alguna manera los “secuaces” participan de dicho poder.

 


 

Proceso de educación en valores y actitudes

 

Los valores son principios que orientan los comportamientos y las actitudes y están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Los niños y adolescentes no son buenos o malos, sino que pueden llevar adelante acciones que sí lo son. Con la ayuda de sus padres, sus educadores y allegados, aprenderán a distinguir qué está bien y qué está mal en el decir, el hacer, el actuar y el vivir.

 

En nuestra escuela, como es un colegio parroquial, queremos cultivar en la vida estudiantil y familiar los siguientes valores, puesto que consideramos que permiten una convivencia armónica:

 

Tolerancia: aprender y enseñar a aceptarnos con nuestras limitaciones, defectos y diferencias.

 

Amabilidad:aprender y enseñar a ser amado, cariñoso, afectuoso, gentil, cortés, agradable, servicial, afable, gracioso y risueño, atento, respetuoso, sobre todo con los menos aptos, desvalidos o necesitados.

 

Responsabilidad: aprender y enseñar que la responsabilidad está en la conciencia de cada persona. Esta nos permite reflexionar, orientar y valorar las consecuencias de nuestros actos, siempre en el plano de la moral. La persona responsable es aquella que actúa conscientemente y se siente causa directa o indirecta de un hecho ocurrido.

 

Conocimiento: aprender y enseñar que este valor nos permite orientarnos hacia lo que queremos ser y enfocarnos hacia donde queremos llegar.

 

Colaboración: aprender y enseñar que toda familia es una unidad, un equipo, una empresa común, en la que se debe compartir, ayudar y servir para así aspirar a una vida feliz.

 

Solidaridad: aprender y enseñar que los triunfos y las dificultades pueden vivirse en comunidad.

 

Igualdad y respeto: aprender y enseñar que el diálogo debe ser el marco fundamental para las relaciones humanas. La coacción, el autoritarismo, el dejar hacer y dejar pasar y la indiferencia no son caminos para construir lazos y educar. Sí lo son la escucha y el respeto mutuo, la autonomía de pensamiento, la libertad, la argumentación y la convicción.

 

Respeto a la diversidad: aprender y enseñar que como humanos somos todos iguales y que las diferencias residen en las costumbres y los valores que se comparten en las familias de la que formamos parte y de la sociedad en la que vivimos. Por esta razón, el respeto por las diferencias, es parte fundamental de la educación.

 

Amistad: aprender y enseñar que es uno de los valores más importantes. Se trata del afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece mediante las interrelaciones entre los seres humanos.

 

 

Conclusión

 

El fenómeno del acoso escolar o bullying es común en los contextos escolares. Es responsabilidad de toda la comunidad educativa reconocer, aprender, enseñar e intervenir para que las situaciones de violencia y los maltratos escolares cesen. No olvidemos que cualquier tipo de agresión, especialmente a niños y a adolescentes, genera baja autoestima, falta de confianza y sufrimiento. Está en nuestras manos asumir el compromiso de educar para la paz.

 

 

Integrantes

 

  

4º B: Orientación Ciencias Naturales

Cabrera Jazmín / Nant Josefina / Romero Mariana / Maldonado Josefina / Ramírez Juncos Lautaro / Muñoz Facundo / Monserrat Luciana / González Emmanuel / Fernández Agustín / Calderón Rocío.

5to A: Orientación Ciencias Sociales

Pereyra Eric / Valler Ezequiel / Piñero Lucia

 

Docente a Cargo: Vicedirector Barrera José Pablo